La distimia, actualmente denominada trastorno depresivo persistente en el DSM-5, es una forma de depresión crónica caracterizada por un estado de ánimo deprimido la mayor parte del tiempo durante al menos dos años en adultos (un año en niños y adolescentes). Su intensidad es menor que en la depresión mayor, pero su cronicidad le confiere un impacto acumulativo muy significativo en la vida de quien la padece.
Los síntomas de la distimia incluyen: estado de ánimo deprimido persistente, pérdida o aumento del apetito, insomnio o hipersomnia, falta de energía o fatiga crónica, baja autoestima, dificultad para concentrarse o tomar decisiones, y sentimientos de desesperanza. Para el diagnóstico deben estar presentes el estado de ánimo deprimido más al menos dos de estos síntomas adicionales durante el período mínimo de dos años.
La diferencia principal con la depresión mayor es la duración y la intensidad: la distimia es menos grave pero mucho más prolongada. Sin embargo, un aspecto clínico relevante es el llamado trastorno depresivo doble: cuando una persona con distimia desarrolla además un episodio de depresión mayor, con mayor prevalencia de síntomas graves. Este cuadro combinado requiere una intervención terapéutica específica.
Una clave diagnóstica importante: la distimia afecta aproximadamente al 3-5% de la población general en España, y muchas personas la padecen sin saberlo durante años. En Madrid Terapia, en la Calle Santa Engracia 141 (Chamberí, Madrid) y online, realizamos una evaluación clínica completa que distingue entre distimia, depresión mayor y otras condiciones que pueden solaparse, para diseñar el plan terapéutico más adecuado.
Nuestro equipo está formado por psicólogos sanitarios colegiados en el COP de Madrid, con formación específica y experiencia contrastada en el tratamiento de trastornos de depresivos. Trabajamos con rigor profesional y actualización científica constante para ofrecerte la mejor atención posible.
Utilizamos diferentes enfoques como la terapia cognitivo-conductual, ACT, técnicas de exposición y regulación emocional, o de tercera generación, etc., porque creemos que mereces un tratamiento para la depresión que haya demostrado su eficacia en investigación clínica rigurosa, no modas ni promesas vacías.
No aplicamos protocolos rígidos. Tras una evaluación inicial detallada, diseñamos un plan de tratamiento adaptado a tu situación particular, tus objetivos y tus tiempos. Porque entendemos que cada persona vive la depresión de una manera única y el abordaje debe respetar esa singularidad
Nuestra consulta se encuentra en la Calle Santa Engracia 141, en el barrio de Chamberí, con excelentes conexiones de metro y autobús. Ofrecemos también tratamiento para la depresión en Chamberí en modalidad presencial y online para quienes prefieran la comodidad de conectarse desde casa.
Sabemos que dar el paso de pedir ayuda no siempre es fácil. Por eso, en Madrid Terapia encontrarás un espacio cálido, confidencial y libre de juicios, donde lo más importante eres tú. Nuestro compromiso es acompañarte con honestidad, cercanía y respeto absoluto a tu proceso.
Te ofrecemos una primera sesión online o presencial para conocernos.
A partir de ahí, continúas solo si sientes que has establecido un vínculo con el profesional que has conocido. El resto del proceso es flexible, te explicamos el funcionamiento y las condiciones desde la primera sesión. Sin cuotas, sin permanencias y con precios definidos por sesión.
Juana, Carlos, Rocío, Almudena… no nos gusta contar números. Ayudamos a personas con nombres y apellidos, en procesos reales. Puede ser tu vecino, una amiga, una madre, una compañera de trabajo, tu hijo… cada nombre encierra una historia distinta. Y cada historia merece ser acompañada de verdad.
Preguntas frecuentes
Sabemos que antes de iniciar terapia pueden surgir muchas dudas. Aquí respondemos las más habituales que nos plantean las personas que contactan con nuestra clínica.
Para diagnosticar distimia (F34.1 CIE-10 / trastorno depresivo persistente en DSM-5), el estado de ánimo deprimido debe estar presente la mayor parte del tiempo durante al menos dos años en adultos, y durante al menos un año en niños y adolescentes. Durante ese período, la persona no puede haber estado libre de síntomas durante más de dos meses seguidos. Es importante que ese estado de ánimo no sea mejor explicado por un episodio depresivo mayor, un trastorno bipolar u otras condiciones médicas o el consumo de sustancias.
Sí, la distimia responde bien al tratamiento psicológico, aunque al ser un trastorno crónico requiere un proceso terapéutico más prolongado que un episodio depresivo puntual. La terapia cognitivo-conductual, la terapia de aceptación y compromiso (ACT) y la terapia cognitiva analítica han demostrado eficacia en el trastorno depresivo persistente. En algunos casos, la combinación de psicoterapia y medicación (habitualmente ISRS) ofrece mejores resultados que cada tratamiento por separado. La mejoría suele ser gradual, pero es sostenida: con el tiempo las personas con distimia pueden recuperar energía, disfrute y autoestima.
Sí. El llamado trastorno depresivo doble ocurre cuando una persona con distimia desarrolla además un episodio de depresión mayor sobreañadido. Es más frecuente de lo que se cree: se estima que entre el 10% y el 25% de las personas con distimia desarrollarán un episodio de depresión mayor en algún momento. En estos casos, el cuadro clínico es más grave y requiere una intervención terapéutica más intensiva, con posible derivación a psiquiatría para valorar tratamiento farmacológico. Por eso es importante no esperar a que los síntomas empeoren para buscar ayuda.
La mayoría de las personas con distimia mantienen su funcionamiento laboral y social, precisamente porque los síntomas son de menor intensidad que en la depresión mayor. Sin embargo, la cronicidad del malestar sí afecta a la productividad, la satisfacción laboral, la calidad de las relaciones y el bienestar general. Muchas personas con distimia describen una sensación de vivir en piloto automático, de no disfrutar del trabajo ni de las relaciones aunque no haya nada objetivamente malo. El tratamiento psicológico permite recuperar el disfrute y mejorar el funcionamiento en todas las áreas vitales.
Es un trastorno del estado de ánimo, no un rasgo de personalidad, aunque debido a su cronicidad puede percibirse como parte de la forma de ser de una persona. Sin embargo, la distimia es tratable y sus síntomas no forman parte inherente del carácter: son consecuencia de un patrón de regulación emocional y cognitiva que puede modificarse con psicoterapia. Hay que distinguirla de los trastornos de personalidad del grupo C (como el trastorno depresivo de la personalidad), con los que puede solaparse, algo que el psicólogo evaluará en la exploración inicial.
Forma parte de Grupo Emerge Servicios Sanitarios S.L.U., con domicilio social en Calle Gascones 1, 28035, Madrid.
© 2026 MadridPsicoterapia® es una marca de Grupo Emerge Servicios Sanitarios S.L.U®. Todos los derechos reservados.
Centro sanitario autorizado CS-17847

¿Hablamos?